Media sanción a ley de despenalización
Media sanción a ley de despenalización

Mujeres celebran frente al Congreso argentino la media sanción a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). (foto: ANSA)
Deberá ser aprobada por el Senado
BUENOS AIRES 11 DIC – La Cámara de Diputados argentina aprobó hoy, después de casi 20 horas de debate, el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo enviado al Congreso por el presidente Alberto Fernández, dando lugar a un reclamo de larga data del movimiento de mujeres de Argentina.
La aprobación fue por 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones.
En 2018 también se había aprobado en Diputados la despenalización del aborto, por un margen menor. Pero luego fue rechazada en el Senado, que ahora deberá comenzar nuevamente el debate.
La aprobación en Diputados generó el inmediato festejo dentro del recinto, así como de los manifestantes a favor que esperaban la decisión afuera del Congreso, con los pañuelos verdes que los identifican, así como la decepción de los “pañuelos celestes” contrarios a la medida.
Una vez finalizado el debate sobre la legalización del aborto, la cámara trató el dictamen que establece un “Plan de los 1.000 días” de protección integral de la mujer embarazada hasta los primeros años de la infancia, que fue aprobado rápidamente por 196 votos a favor y 6 abstenciones, alrededor de las 9 de la mañana (hora local).
Las casi 20 horas de debate de la sesión especial vieron pasar a 164 oradores, en presencia de varias autoridades del gobierno nacional: entre ellos la secretaria de Salud, Carla Vizzotti; el ministro de esa cartera, Ginés González García; la Secretaria Legal y Técnica de Presidencia, Vilma Ibarra, y la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidades, Elizabeth Gómez Alcorta.
También estuvieron representantes históricas del feminismo como Dora Barrancos, Nina Brugo, Marta Alanis y Dolores Fenoy, entre otras. El proyecto aprobado permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 y reconoce la objeción de conciencia de los profesionales que no quieran realizarlo, pero establece que si una institución privada tiene todos objetores de conciencia debe derivar a la paciente a otro sanatorio u hospital.
Esto se establece en el Artículo 11 del proyecto, uno de los que suscitó controversias y modificó el voto de algunos diputados, junto al Artículo 14, que sustituye al 85 del Código Penal de la Nación.
Aquel artículo penalizaba con cárcel la práctica del aborto mientras que el nuevo, el 85 bis, indica prisión de 3 meses a un año e inhabilitación “por el doble de tiempo de la condena” para el funcionario público o establecimiento de salud que “dilatase injustificadamente, obstaculizare o se negare” a practicar un aborto en los casos legalmente autorizados.
La votación mostró la transversalidad del tema, que fue votado según la postura de cada legislador y no siguiendo una consigna partidaria.
La hostilidad hacia el proyecto se tradujo en amenazas directas a diputados en algunas provincias muy conservadoras. En la madrugada de hoy, el legislador por el Frente de Todos (FDT) Daniel Julio Ferreyra, de la norteña Jujuy, que iba a votar a favor, finalmente se abstuvo tras recibir amenazas.
“No estoy actuando libremente y a la hora de votar me voy a abstener. Les pido disculpas”, había adelantado.
Los debates fueron muy encendidos y más extensos de lo establecido, por lo que desde la tarde del jueves se preveía que la votación se dilataría hasta hoy, como efectivamente sucedió: tuvo lugar a las 7.23 (hora local). Los discursos de cierre que acompañaban el dictamen de minoría, es decir, el rechazo al proyecto, volvieron a evocar argumentos esgrimidos durante el debate de 2018, como la presunta inconstitucionalidad, los derechos del feto y las objeciones religiosas.
Quienes apoyaron la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, explicaron que se trata de una prestación de salud pública que debe ser garantizada por el Estado.
Pero también está el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo: a ser madres o no, sin que ello merezca ser cuestionado, juzgado o penalizado.
Así lo expuso la diputada del FDT Gabriela Cerruti, quien cerró el debate antes de la votación, durante el que se habló en reiteradas oportunidades del rechazo al deseo de ser madres.
“No discutimos en toda la noche lo que sí deseamos. Porque cuando un embarazo es no deseado es porque se desean otras cosas y el verdadero conflicto está con esas otras cosas que sí se desean”, sostuvo.
En la calle, la llamada “marea verde”, organizaciones feministas, jóvenes y familias, que realizaron una vigilia frente al Congreso, celebraban la media sanción del proyecto que se gestó a la luz de los reclamos en las calles y que, en principio, se debatirá en el Senado el 29 de diciembre, informó la senadora Norma Durango, presidenta de la Comisión Banca de la Mujer.
A esos jóvenes les había hablado en 2018 el fallecido cineasta y político Fernando “Pino” Solanas cuando el Senado rechazó la iniciativa (con 38 votos en contra y 31 a favor).
“Nadie podrá parar a la oleada de la nueva generación. Será ley, habrá ley contra viento y marea”, había sido la frase final de su emotivo discurso -hoy muy recordado- que reivindicaba la lucha de las mujeres para ampliar sus derechos.

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