Yolanda Saldívar, la mujer presa desde hace 30 años por el asesinato de la “reina del tex-mex” Selena Quintanilla y a la que le negaron la libertad condicional
Yolanda Saldívar, la mujer presa desde hace 30 años por el asesinato de la “reina del tex-mex” Selena Quintanilla y a la que le negaron la libertad condicional

Combinación de fotos de Yolanda Saldívar (izquierda) y Selena Quintanilla. AP
- Esas fueron las últimas palabras que pronunció Selena Quintanilla antes de morir.
Aquel fatídico 31 de marzo de 1995, “la reina de la música tejana” se arrastró hasta el vestíbulo del motel Days Inn de Corpus Christi (Texas, Estados Unidos) y, antes de desplomarse, les indicó a los empleados quién le había disparado y dónde encontrarla.
Y con ello, dejó para siempre unido a su nombre el de quien había sido su amiga, la presidente de su club de fans y gerente de algunos de sus negocios.
Saldívar, quien hasta el día de hoy mantiene que lo ocurrido fue un accidente, fue condenada a cadena perpetua por asesinato en primer grado.
Pena que seguirá cumpliendo 30 años después, al haberle sido denegado este jueves la libertad condicional.
De aficionada a presidenta del club de fans
Saldívar nació el 19 de septiembre de 1960 en una familia con siete hijos en San Antonio, una ciudad del sur de Texas, situada a unos 235 kilómetros de la frontera con México.
Enfermera de formación, siempre fue fanática del tex-mex, el género musical que combina ritmos populares mexicanos y texanos.
Aunque su afición por Selena Quintanilla alcanzó otra dimensión.
La cantante, también tejana —nacida en 1971 en Lake Jackson– había demostrado un increíble don vocal ya desde la infancia, al frente de Selena y los Dinos, la banda formada junto a sus hermanos AB y Suzette Quintanilla.
Pero alcanzó el estrellato a principios de la década de 1990, con su mezcla única de tejano con pop o cumbia y otros estilos, y con canciones como “Bidi Bidi Bom Bom”, “Como la flor”, “Amor prohibido”, “No me queda más” o “Tú, solo tú”.
“Selena tenía un aura que te atraía a ella”, explicó la propia Saldívar durante una entrevista desde la cárcel para Selena & Yolanda: The Secrets Between Them, la serie documental de Oxygen que se emitió en Estados Unidos en 2024.
“Cuando cantaba, te obligaba a bailar, te invitaba a sentir lo que sentía, fuera felicidad, depresión, ansiedad o gozo”.
Después de asistir a uno de sus conciertos, en 1991 Saldívar le planteó al padre y mánager de la cantante, Abraham Quintanilla, la posibilidad de fundar un club de fans en San Antonio.
Para 1993 ya tenía 1.500 miembros, una cifra que se multiplicaría hasta alcanzar los 5.000.
En ese tiempo, además de presidir el club, Saldívar pasó a ser la asistente personal de la cantante y gerente de ventas de su marca, Selena Etc.
Su relación era tan cercana, que la cantante incluso la llamaba “mamá”, cuenta Saldívar en Selena & Yolanda.
“Hacía cualquier cosa que se necesitara hacer por Selena”, le dijo Chris Pérez, quien fuera esposo de Selena, en una entrevista en 2014.
Pero después de cuatro años de colaboración, a principios de marzo de 1995, Saldívar fue destituida del club de fans y apartada del manejo de los negocios; algo que la mujer siempre sostuvo fue por instrucciones del padre de la artista y no por un deterioro en la relación entre ambas.
Según le contó Abraham Quintanilla en su día a The Dallas Morning News, el despido se debió en realidad a una presunta malversación de fondos.
“(Al público) se le ha alimentado con una narrativa que no es correcta, que yo era una malversadora”, se defendió Saldívar en la entrevista para la serie Selena & Yolanda.
“Siempre le fui más leal a ella que a su padre”.
El fatídico 31 de marzo
Saldívar llegó a Corpus Christi, donde Selena estaba grabando el que sería su siguiente disco, procedente de Monterrey (México) y se hospedó en el motel Days Inn.
La noche del 30 de marzo la cantante y su esposo la fueron a ver para que les entregaran documentos de sus negocios que aún estaban en su poder, según las investigaciones.
Más tarde, al darse cuenta que Saldívar no le había dado todos los papeles, Selena la llamó y acordaron volver a reunirse a la mañana siguiente.
De acuerdo a la acusación presentada en el juicio, hacia las 11:00 de la mañana ambas empezaron a discutir en la habitación 158 del motel.
Selena le exigió los documentos; quería marcharse del lugar, pues la esperaban en el estudio para continuar con la grabación del nuevo álbum.
La artista intentó salir de la habitación, pero Saldívar tomó un revólver Taurus .38mm y disparó: la bala alcanzó a Selena en la parte superior derecha de la espalda.
A pesar de haber perdido mucha sangre, la joven de 23 años pudo salir para pedir ayuda y se desplazó casi 100 metros hasta llegar a la recepción, donde finalmente cayó inconsciente.
Una hora después fue declarada muerta en el Hospital Corpus Christi Memorial.

Fuente de la imagen,Cortesía de NBCUniversal
Durante todo ese tiempo, y las siguientes nueve horas, Saldívar las pasaría atrincherada en su camioneta GMC, con el arma en la mano y amenazando con quitarse la vida, mientras un equipo de negociadores intentaba que se rindiera.
A las 21:30 finalmente se entregó y unas horas después rindió su primera declaración formal ante el detective Paul Rivera.
“Apreté el martillo y apreté el gatillo y le disparé mientras caminaba”, afirmó, versión de la que luego se desdijo.
“Saqué el arma de mi bolso y Selena comenzó a caminar hacia la puerta. Le dije que cerrara la puerta. Ella salió corriendo y no sé a dónde fue. La busqué pero no pude encontrarla”, señaló al corregir su primera declaración, ya sin mencionar si accionó o no el arma, que aseguró haber comprado para suicidarse.
“Todo lo que puedo decir es que nunca, nunca hubo ninguna intención de hacerle ningún daño. En ningún momento quise lastimar a nadie”, dijo en su entrevista para la serie de 2024, repitiendo lo que ha sostenido en los últimos 30 años.
“Pero fui condenada por la opinión pública antes incluso de que empezara mi juicio”.
Cadena perpetua con opción a libertad condicional
Más de 50.000 personas hicieron fila para ver el cuerpo de Selena la víspera de su entierro en el Seaside Memorial Park el 3 de abril, apenas 13 días antes de la fecha en la que hubiera cumplido 24 años.
El juicio contra Saldívar, que tuvo lugar en Houston, la mayor ciudad del sur de EE.UU. y la más poblada de Texas, generó las mismas expectativas.
El 23 de octubre de 1995 fue declarada culpable de asesinato en primer grado y condenada a cadena perpetua, con la posibilidad de optar a la libertad condicional tras cumplir 30 años, la pena máxima de prisión prevista en el estado.
Desde entonces está presa en la Unidad Patrick L. O’Daniel en Gatesville, gestionada por el Departamento de Justicia Penal de Texas.
Durante su confinamiento, Saldívar obtuvo el título de asistente legal y un grado asociado en justicia penal, y ha presentado varias quejas de derechos alegando maltrato por parte del sistema penitenciario del estado, según registros judiciales. También ayudó a otros reclusos a interponerlas.
En documentos judiciales presentados en 2016, Saldívar dijo que estaba bajo custodia protectora, separada del resto de reclusas, porque los funcionarios de la prisión estaban preocupados por su seguridad debido a la naturaleza de “alto perfil” de su caso.
Presentó varias apelaciones de su condena, pero todas fueron rechazadas.
Y este jueves, tres días antes de la fecha a partir de la cual podía optar a la libertad condicional (30 de marzo), se supo que le fue denegada.
La Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas informó que el panel encargado de evaluarlo lo decidió así, tras un proceso que inició hace seis meses y que incluyó la revisión de documentos judiciales, informes de delitos, cartas de apoyo y en protesta y entrevistas.
“La razón proporcionada por el panel para la denegación fue la naturaleza de la ofensa”, se lee en la página web de la Junta.
“El expediente indica que la ofensa en cuestión tiene elementos de brutalidad, violencia, comportamiento agresivo o selección consciente de la vulnerabilidad de la víctima, lo que indica un desprecio consciente por la vida, la seguridad o la propiedad de los demás, de modo que el delincuente representa una amenaza continua para la seguridad pública”.
La familia de la cantante y su viudo, Chris Pérez, expresaron su gratitud a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas.
“Si bien nada puede traer de vuelta a Selena, esta decisión reafirma que la justicia sigue en pie por la hermosa vida que nos fue arrebatada a nosotros y a millones de fanáticos en todo el mundo demasiado pronto”, expresaron en un comunicado publicado en las redes sociales.
Con 18 millones de discos vendidos, Selena es una de las artistas femeninas más exitosas de la historia de la música latina. En 2021 fue galardonada con el premio a la trayectoria en los Grammy y tres años después galardonada de forma póstuma con la Medalla Nacional de las Artes.
Saldívar deberá esperar hasta marzo del 2030 para volver a optar a la libertad condicional. Tendrá entonces 69 años.

Fuente de la imagen,Getty Images. Tres décadas después de su fallecimiento, Selena sigue siendo un referente.
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