CRÓNICAS: Curiosidades sobre nuestro planeta
CRÓNICAS: Curiosidades sobre nuestro planeta
Por: Lucía P. de García
Toronto.- Nuestra hermosa y fantástica Madre Tierra, a la que desde el espacio se le identifica vestida de azul, se formó hace unos 4.500 millones de años. No es una esfera perfecta sino un globo achatado en su parte superior e inferior, es decir, en el Polo Norte y en el Polo Sur. Su forma y características obedecen, entre otros factores, a las fuerzas que le acompañan: gravitatoria, gravedad, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil.
La más endeble de las fuerzas es la gravitatoria. Se la define como “consecuencia de la masa y la distancia de dos objetos y su fuerza de atracción”. El valor del campo gravitatorio varía en todas partes del mundo. Si caminamos desde determinado sitio en dirección a los Polos, imperceptiblemente influimos en el campo gravitatorio, aumentándolo.
Puede decirse que la fuerza gravitatoria rige el universo al imponer distancias y equilibrar movimientos entre estrellas, planetas, galaxias y más; así evita que todos choquen entre sí o viajen sin rumbo por el espacio. Es la gravitación la que hace que nuestro planeta rote sobre su propio eje. Así, el diámetro terrestre en el centro del globo terráqueo, donde cruza la imaginaria Línea Equinoccial, es 43 kilómetros mayor que el diámetro existente entre los dos polos.
Vale indicar que en los lugares donde atraviesa la conocida como Línea Equinoccial o Línea Ecuatorial ocurren fenómenos muy curiosos, por ejemplo: si el agua de un lavamanos se desecha sobre un recipiente colocado en el centro mismo de la Línea Equinoccial, el líquido va desapareciendo en forma recta. Si se dan unos pasos hacia el hemisferio norte y se realiza igual experimento, el agua forma un remolino que gira a la derecha, conforme las manillas del reloj. Si se camina hacia el hemisferio sur y se procede de la misma manera, el agua forma un remolino que gira hacia la izquierda. Esto se llama Efecto Corioles.
La fuerza gravitatoria también ha atraído hacia el núcleo del planeta el 88% del hierro que existe en el suelo, por lo que la Tierra es el lugar más denso del sistema solar. El silicio igualmente abunda en el 15% de la corteza terrestre. Es un químico metaloide cristalizado en forma de arena y polvo, por lo que se lo utiliza como un excelente conductor en los ámbitos de la medicina, la agricultura y la electrónica.
Sobre la gravedad “es una fuerza que atrae los objetos hacia la superficie terrestre”. Por tal razón todo lo que está arriba, cae. Los científicos sospechan que el comportamiento raro de ciertas partículas podría deberse a que existe una partícula de la gravedad, pero nadie ha podido ver al que desde ya se le llama “gravitón”.
En referencia a la fuerza electromagnética, por la cual las partículas se atraen o se repelen dependiendo de su carga de energía, los imanes son un claro ejemplo. Es una fuerza más intensa que la fuerza gravitatoria. Con sus electrones de carga negativa y los protones de carga positiva participa en las transformaciones físicas y químicas de átomos y moléculas, de los cuales nace la materia con su alcance infinito.
Las fuerzas más poderosas son la nuclear débil y la nuclear fuerte. Las dos actúan a niveles de escalas subatómicas. La primera incide en partículas como leptones y quarks y propicia la fusión nuclear, aquella parecida a las explosiones del Sol. La segunda es la más potente de todas, aglutina protones y neutrones. Sin las dos fuerzas no existiría la materia, tampoco habría vida, ni estrellas, ni planetas, nada.
Felizmente nuestra Madre Tierra ha evolucionado durante millones de años, dando lugar a la existencia del agua. Esta fuente prodigiosa de vida, que cubre las tres cuartas partes del planeta, se la encuentra en lagos, ríos, pantanos, mares, sea en forma sólida, líquida o gaseosa. Aunque sólo se ha comprobado su existencia en nuestro mundo, los científicos indican que se la ha hallado en meteoritos llegados desde confines del espacio. Igualmente afirman que abundaba en Marte, pero no se conocen las razones por las cuales desapareció en ese planeta.
El agua es la máxima riqueza del globo terráqueo. Sus huellas narran la historia geológica de nuestra Madre Tierra. Cuentan con sus placas tectónicas, que al estar en movimiento forman montañas, volcanes, nuevos paisajes; regulan la temperatura terrestre; ayudan a purificar los gases de efecto invernadero; permiten la renovación de los fondos oceánicos y de las barreras de coral.
Gracias a este líquido precioso la especie humana vive, permanece, disfruta, crea, y también sueña en alcanzar las estrellas.
Precisamente hacia allá se están trazando rutas que desafían la frontera impuesta por la atmósfera. Tal límite se encuentra a 100 kilómetros de altitud sobre el nivel del mar, donde la presión atmosférica disminuye a medida que la altitud aumenta hasta que la atmósfera terrestre ceda su reinado al espacio, a donde ya se planifica viajar y crear hogar en otros planetas.
Muchos apoyan tal aventura. Otros la critican señalando que esos recursos científicos, tecnológicos y económicos deberían emplearse en sanar a la Madre Tierra, y mejorar la calidad de vida de toda la humanidad.
Por sobre los diferentes criterios, lo cierto es que las curiosidades sobre nuestro planeta son tantas que son imposibles de contar. Las fuerzas y más factores inciden en la existencia de nuestra Madre Tierra y en todo el universo, en forma diferente y a la vez unificadas en sincronismo y armonía tan perfectas que evidencian el poder amoroso de Aquel que las creó…

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