México cuestiona a sus futbolistas naturalizados
México cuestiona a sus futbolistas naturalizados

Álvaro Fidalgo durante el partido de la selección mexicana. Emiliano Molina
- De los jugadores que han cambiado de pasaporte para alcanzar un sitio en el Mundial con la selección tricolor, solo Sinha y Guille Franco han marcado diferencia
Los planes de Javier Aguirre empiezan a enredarse. Pasan los partidos, aumentan su dificultad, se generan más dudas. A estas alturas, el seleccionador aún no tiene claro un once titular para afrontar el primer partido del Mundial. Las lesiones de sus mejores futbolistas han mermado al equipo y complicado toda la preparación. Aguirre ha tenido que mirar a las posibilidades que le permiten los jugadores con doble nacionalidad, algunos desde su nacimiento, otros después de pasar cinco años en el fútbol mexicano. El estratega ha buscado soluciones en ellos, pero poco han ofrecido.
El seleccionador tiene a tres naturalizados. En orden de relevancia son Julián Quiñones, Álvaro Fidalgo y Germán Berterame. El primero, nacido en Nariño, Colombia, pasó 10 años en el fútbol mexicano. De la Segunda División hasta seis Ligas, con Tigres, Atlas y América. En octubre de 2023 fue llamado por la selección mexicana y por la colombiana. Quiñones se decantó por el tricolor. Ahora mismo es goleador en Al Qadisiyah de Arabia Saudí. Con México ya ganó una Nations League y una Copa Oro. Su versatilidad de posición ayuda a adaptarse donde sea del ataque, algo que da oxígeno a su entrenador.

Julián Quiñones durante el partido contra Portugal, este sábado. Foto Emiliano Molina
Fidalgo, canterano del Real Madrid, se naturalizó mexicano este año tras haber jugado cinco años en el Club América. Ahí ganó un inédito tricampeonato de Liga MX y se ganó el cariño de su afición. Por años, su medio de casa, Televisa, lo puso como candidato al tricolor hasta que hace unas semanas Aguirre se convenció. Tras su estreno como mexicano, el entrenador destacó su buena disposición y sus conducciones con el balón. El nacido en Asturias mostró ímpetu en el amistoso contra Portugal de este sábado. En este año, Fidalgo hizo las maletas para regresar a España con el Betis.
El jugador que genera una lista de dudas es Germán Berterame, emergido del San Lorenzo de Argentina. Fue goleador en dos clubes mexicanos, el Atlético San Luis y el Monterrey, aunque no ganó ningún título. Recientemente fue fichado por el Inter de Miami de Messi. Ha anotado un solo gol en 10 partidos disputados. El crédito que tiene con Aguirre fue haber anotado un tanto frente a Bolivia en un amistoso en enero pasado. El delantero fue uno de los más abucheados en el Azteca. La gente de las tribunas protestó ante la decisión de Aguirre de dejar en el banco a Armando Hormiga González, goleador actual de las Chivas. El entrenador tuvo que reacomodar su once titular para que ambos centros delanteros pudiesen jugar y no enfurecer más a las tribunas.
Los aficionados más intensos de la selección mexicana recuerdan con cariño a Antonio Naelson, Sinha, un brasileño que aterrizó a México en 1998. Fue una de las estrellas del Toluca ganador de cinco títulos de Liga MX. Recibió la carta de naturalización y se puso a las órdenes de Ricardo La Volpe. Participó en los Juegos Olímpicos de 2004. Destacó durante la Copa Confederaciones de 2005 y participó en el Mundial del año siguiente, donde anotó contra Irán. Regresó ocasionalmente a vestirse de verde, aunque no jugó otro mundial más pese a su talento descomunal.

Javier Aguirre durante el partido de México contra Portugal, este sábado. Foto Emiliano Molina
Guillermo Franco se volvió todo un ídolo en Monterrey. El nacido en Corrientes, Argentina, anotó 63 goles en 119 partidos con la casaca de los Rayados entre 2002 y 2005. La Volpe le consideró para la selección mexicana. Jugó el mismo Mundial que Sinha y también el de 2010, bajo la guía de Aguirre. En total marcó siete goles y levantó una Copa Oro, en 2009. Franco abrió un sendero en el fútbol extranjero para sus paisanos al jugar en el Villarreal y en el West Ham, donde años después llegarían Pablo Barrera y luego Javier Chicharito Hernández.
Hay otros dos argentinos que decidieron vestirse de tricolor que aportaron a la causa mexicana. Vicente Matías Vuoso, uno de los referentes en Santos Laguna, fue considerado por la selección mexicana en 2008 para jugar las eliminatorias mundialistas y un gol suyo contra Canadá evitó que el Tri cayera en el fracaso. Gabriel Caballero, uno de los centrocampistas más finos, fue parte de la selección que jugó el Mundial de 2002, aunque nunca más volvió a ponerse el uniforme.

Calentamiento de la Selección Mexicana en el Estadio Azteca, el 28 de marzo. Foto Emiliano Molina
Los jugadores que pasaron inadvertidos fueron Lucas Ayala, Leandro Augusto, Christian Giménez, Damián Álvarez, Lucas Lobos y Rogelio Funes Mori. Giménez, sin embargo, dejó un legado en el fútbol mexicano con sus logros en Pachuca y también con su hijo, Santiago, que hoy milita en el AC Milan y es esperanza en la delantera mexicana.
La contribución de los naturalizados poco ha ayudado en la historia del fútbol mexicano, salvo por Sinha y Franco. Aguirre tiene este martes una prueba contra Bélgica (19.00 horas) para tener que contradecir ese dato o apostar por el talento local. En junio tiene que tener más que definida su lista final de 26 jugadores para el Mundial.

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