#PorEstosNo: la campaña en redes que alienta a castigar en las urnas a los políticos peruanos
#PorEstosNo: la campaña en redes que alienta a castigar en las urnas a los políticos peruanos

Preparación de los paquetes electorales en la ONPE, en Lima, Perú, el 16 de marzo. Foto Carlos García Granthon (LightRocket vía Getty Images)
- Con la primera vuelta en cuenta regresiva, algunos actores políticos invocan al voto estratégico en las presidenciales y exhortan a que se evite a toda costa la reelección de las agrupaciones que integran el Parlamento.
En marzo de 2024, cuando el país todavía era gobernado por Dina Boluarte e ignoraba que tendría un par de presidentes más, la periodista Rosa María Palacios publicó una columna de opinión cuyo título era un hashtag: #PorEstosNo. Era una crítica hacia la gestión del Congreso, una de las instituciones más desprestigiadas de Perú, que por entonces era acusado de intervenir en la independencia de la administración de justicia y en aprobar leyes lesivas. El texto instaba a la población a negarles el voto —y repudiarlos— en las elecciones generales de abril de 2026. “Nada garantiza que lo que venga sea mejor, pero puede ser diferente”, decía.
El hashtag no halló mejor plataforma de difusión que la propia cuenta de su creadora. Rosa María Palacios es una usuaria con 3,4 millones de seguidores en X —y cien mil bloqueados—. Luego de su paso por la televisión, el terreno digital se ha convertido en su trinchera. Aunque se tiende a minimizar el impacto de esta red social en el mundo real, el hashtag se ha materializado en polos, pancartas y stickers. Pero además, el espíritu de la campaña ha sobrevolado las seis jornadas del debate presidencial para las elecciones del próximo 12 de abril.
Aquellos candidatos que no cuentan con una bancada en el Parlamento han remarcado la existencia de un “pacto mafioso” que gobierna Perú desde el Poder Legislativo.
“El día de las elecciones hay que recordar cómo se han comportado estos congresistas. El voto popular les tiene que pasar la factura. Es difícil que ninguno de los diez partidos del Congreso repita, pero se lo merecen, porque el voto premia o castiga una gestión”, dice Rosa María Palacios.
Una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) arrojó en enero que el 87% de peruanos desaprueba al Parlamento. Pero, a la vez, otro sondeo de la misma encuestadora, publicado en la quincena de marzo, expuso que el 48% no tiene todavía candidato al Senado. La decepción todavía no le ha ganado la partida a la indecisión.
Si bien la incertidumbre marca la pauta de la contienda electoral, seis aspirantes a la presidencia han logrado desmarcarse en la recta final: Rafael López Aliaga (Renovación Popular), Keiko Fujimori (Fuerza Popular), Carlos Álvarez (País para Todos), Alfonso López Chau (Ahora Nación), Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú). Tres de ellos cuentan con bancada en el Congreso y, por ende, son señalados en la campaña #PorEstosNo: López Aliaga, Fujimori y Sánchez, quien además ocupa un escaño.
Para ganarse un lugar en el próximo Legislativo, las agrupaciones políticas deben superar el 5% de los votos válidos. Dada la complejidad de la cédula de sufragio —cinco columnas para elegir a los nuevos representantes del Ejecutivo, Senado, Cámara de Diputados y Parlamento Andino—, difícilmente el electorado aplicará el voto cruzado (marcar diversas agrupaciones), sino que votará de manera uniforme en todas las casillas por el temor a viciarlo. “El candidato presidencial jala la votación del Congreso. Normalmente, los candidatos que llegan a la segunda vuelta son los que tienen bancadas más grandes. Con lo pegados que están los seis es difícil precisarlo”, comenta Rosa María Palacios.
Los punteros durante todo el proceso, aunque con bajos porcentajes, son López Aliaga y Fujimori. Ambos pertenecen al mismo espectro político (derecha popular) y, por lo tanto, se disputan el voto de los mismos sectores de la población. Lideran, además, las bancadas con más poder de decisión. La hija, exprimera dama y heredera política de Alberto Fujimori, no solo ha sido la “piñata” de los debates —se le culpa de ser la causante de la inestabilidad política que padece el país desde hace una década—, sino que en su intento por quedar mejor parada confirmó la existencia de una coalición parlamentaria. O, como dicen las masas, un pacto mafioso.
“No he venido a pelear con usted, porque los enemigos están allá (señaló al resto de candidatos), y son la izquierda. La mayoría de peruanos quiere que vayamos a una segunda vuelta, así que le deseo el mejor de los éxitos”, le dijo Keiko Fujimori a Rafael López Aliaga. El empresario, investigado por endeudar por 4.000 millones de soles (1.142 millones de dólares) a la Municipalidad de Lima cuando ocupó la alcaldía, le respondió con cortesía: “Usted tuvo la mayoría absoluta en el Congreso para hacer todas las reformas y no la porquería que tenemos ahora”.
En este contexto, líderes de opinión están exhortando a sus audiencias a inclinarse por el voto estratégico o útil; es decir, decidirse por el candidato que tenga más posibilidades aunque no sea la primera opción. Uno de ellos es Marco Sifuentes, director del podcast La Encerrona, un programa que ha entrevistado a casi todos los candidatos. “Depende de las preferencias y los temores de cada uno para elegir entre alguno de esos seis, porque los demás son un voto perdido al agua. Como en 2021, la lucha se basa en qué enanito sube la nariz un poquito en medio de la inundación. Pero ahora mismo se presentan una serie de escenarios insólitos en segunda vuelta que hacen difícil definir el voto estratégico”, explica.
Si en 2021 hubo dieciocho aspirantes a la presidencia, el 12 de abril la pugna será entre 35. La oferta fragmenta el voto hasta su mínima expresión. Por eso ninguno alcanza el 15%. El emparejamiento es hacia abajo. Para Sifuentes, solo López Chau y Jorge Nieto encarnan las opciones del antipacto. A Carlos Álvarez, un comediante cuyas imitaciones son su gran capital político, lo ubica por fuera debido a sus propuestas antiderechos (retiro de la Corte IDH) y a su pasado fujimorista. La Encerrona ha difundido viejos videos de los años noventa, donde Álvarez fungía de telonero en los mítines de Alberto Fujimori. Uno de los múltiples escenarios es que compita en segunda vuelta con la hija del autócrata.
“Sería muy difícil que un público antifujimorista votara por él. Tendría que hacer una serie de concesiones. Álvarez tuvo un programa en el canal del Estado, donde se dedicaba a denigrar a los adversarios de Fujimori. En el Perú de hoy sería un megaescándalo”, anota Sifuentes. Además, sostiene que la gente deberá aglutinar su voto si no quiere que los dos candidatos que marchan punteros y “pertenecen al pacto mafioso” (López Aliaga y Fujimori) lleguen hasta la instancia final. “Es lo máximo que uno puede decir como periodista. Es casi un mensaje en una botella. La llegada de mi medio es limitada y cada uno tiene razones personalísimas para votar por alguien”, dice.
Este fin de semana se darán a conocer las últimas encuestas. Los medios de comunicación tienen prohibido publicar sondeos a una semana de las elecciones para no influir en el voto. El 12 de abril se sabrá qué tanto funcionó la campaña #PorEstosNo.

Comments (0)