Mark Carney elige a la prestigiosa jurista Louise Arbour como gobernadora general de Canadá
Mark Carney elige a la prestigiosa jurista Louise Arbour como gobernadora general de Canadá

Louise Arbour y Mark Carney en Ottawa, este martes. Foto Adrian Wyld (AP)
- Arbour, que ocupará el cargo en julio, fue fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI) para Yugoslavia, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y jueza de la Corte Suprema canadiense
El primer ministro, Mark Carney, nombró este martes a Louise Arbour como la próxima gobernadora general del país. Se trata de una de las figuras canadienses más reconocidas a nivel mundial, principalmente por su vasta experiencia como jurista. El primer ministro dijo en Ottawa que Arbour “representará lo mejor de Canadá ante los canadienses y ante el mundo. Un país que es un bastión de seguridad, prosperidad y justicia, un faro para un mundo a la deriva”. La gobernadora general es la representante oficial del rey de Inglaterra, jefe del Estado canadiense. Arbour reemplazará a Mary Simon a partir del mes de julio.
Nacida en Montreal en 1947, Louise Arbour cuenta con una hoja de vida remarcable. Entre otros cargos, se desempeñó como fiscal de los Tribunales Penales Internacionales para la ex Yugoslavia y Ruanda, ocupó un asiento como jueza en la Corte Suprema de Canadá y fue designada Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En los últimos años, Arbour elaboró un informe sobre el acoso y las agresiones sexuales dentro de la esfera militar canadiense.
Louise Arbour agradeció su designación. “Canadá es un país maravilloso”, expresó, aprovechando la oportunidad para aplaudir el trabajo de sus predecesores en este puesto. “Soy muy consciente del legado que estoy heredando”, agregó. Al ser Canadá una monarquía constitucional, el cargo consiste en representar al jefe del Estado en asuntos como la firma de nuevas leyes, la apertura y disolución del Parlamento y el juramento de ministros. También es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. A su vez, participa en numerosos actos protocolarios. El primero en ocupar el puesto fue Charles Monck, a raíz de la creación de la Confederación canadiense en 1867. Esta responsabilidad recayó en ciudadanos británicos hasta 1952. Desde ese entonces han sido designados únicamente canadienses.

Louise Arbour habla durante su nombramiento, este martes. Foto Adrian Wyld (AP)
Arbour habla perfectamente inglés y francés. No se trata de un asunto menor dadas las polémicas que tuvo que enfrentar Mary Simon durante sus años en funciones. De origen inuit, Simon se convirtió en 2021 en la primera persona representante de un grupo indígena en convertirse en gobernadora general de Canadá. Desde un principio, habitantes de la provincia de Quebec y miembros de otras comunidades francófonas a lo largo del país criticaron su limitado conocimiento del francés. Simon se había comprometido a tomar cursos para mejorar sus capacidades en dicha lengua. Sin embargo, los avances fueron muy discretos. Hace unas semanas, Mark Carney aseguró que la selección de la persona que tomaría el puesto dependería, entre otros factores, de que pudiera expresarse con fluidez en ambas lenguas.
Antes de Mary Simon, el cargo había sido ocupado por la exastronauta Julie Payette. Ingeniera y empresaria, Payette acumuló 25 días en el espacio. Su primera misión fue en 1999 dentro del transbordador Discovery; la segunda, en 2009, la efectuó con el Endeavour. Sin embargo, dimitió como gobernadora general de Canadá en 2021 tras múltiples señalamientos de acoso laboral.
Durante sus años en el cargo, Payette buscó especialmente impulsar el valor de la ciencia dentro de la sociedad canadiense. Por su parte, Mary Simon se enfocó sobremanera en tratar de mejorar las relaciones entre los grupos indígenas y los demás habitantes del país. Este martes en Ottawa, Mark Carney dijo que Louise Arbour ha dedicado la mayor parte de su vida a defender los principios de la justicia y el orden institucional, subrayando que el mundo se encuentra en tiempos de incertidumbre y división.
El tono de Carney fue el mismo que empleó en su famoso discurso pronunciado el pasado 20 de enero en el Foro de Davos, cuando señaló la necesidad de buscar soluciones ante las derivas imperialistas. Arbour expresó por su parte: “Acepto estas responsabilidades con un profundo sentido del deber, en un momento en el que los canadienses se enfrentan a la complejidad y al cambio”.

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