La heroica Cabo Verde sigue haciendo historia al empatar con Uruguay y dinamitar el grupo de España
La heroica Cabo Verde sigue haciendo historia al empatar con Uruguay y dinamitar el grupo de España

Los jugadores de Cabo Verde celebran su primer gol ante Uruguay. Foto: REUTERS/Marco Bello
- La modesta selección africana hasta puede ser primera de grupo si gana por goleada a Arabia Saudí y los charrúas y España empatan
La heroica y épica Cabo Verde sigue haciendo historia.
Esta vez con otro inesperado empate a dos con Uruguay, a la que ha puesto al borde del precipicio y de un fracaso mayúsculo a las órdenes de Marcelo Bielsa.
Las tablas han endemoniado el grupo y las posibilidades charrúas porque en la última jornada le espera España. Esta debe asegurarse la primera plaza para evitar a Argentina en los cruces y no podrá tomarse ese tercer partido a la ligera. Uruguay no supo ganar, condenado por sus errores defensivos en los dos goles que encajó. También acusó una falta de juego ante una meritoria selección que se ha revelado como la gran sorpresa de este Mundial. Si ante España arañó un empate sin goles metida en su área, en Miami repitió planteamiento con la diferencia de que fue capaz de desplegar contragolpes que inquietaron e hicieron dudar sobremanera a Uruguay. Cabo Verde resistió y también golpeó. Sin duda es la selección que más está defendiendo el privilegio que la FIFA ha concedido a las selecciones del último vagón del fútbol mundial al incluir 48 selecciones en este Mundial.
Dos potencias tradicionales como España y Uruguay han sido incapaces de derrotarla. Las combinaciones en la última jornada pueden llegar a ser tan explosivas que un empate entre charrúas y españoles o una derrota de estos últimos por la mínima hasta puede auparla a la primera posición del grupo si golea a Arabia Saudí.
Nadie podía pensar que con dos jornadas disputadas, Cabo Verde podría estar en la pelea por la clasificación para dieciseisavos tras enfrentarse a España y Uruguay, las dos favoritas que han tropezado con un rival ordenado, físicamente pletórico y con jugadores que tan pueden hacer daño si encuentran guardias bajas.

Bubista: “Estamos aquí para mostrar nuestro país al mundo” Pedro Leitão Brito en la rueda de prensa post-partido contra Uruguay. Foto: Photocenter.
Bielsa dispuso un once con Sanabria y Canobbio, los dos jugadores con los que revolucionó el partido ante Arabia Saudí en el segundo tiempo. El efecto, sin embargo, no fue el mismo. El arranque charrúa fue de nuevo empastado, sin apenas profundidad y con el único recurso de cruzar balones al área. Vozinha, su popular guardameta, vivía tranquilo al amparo de la contundencia de sus centrales Lopes y Borges. Y a la primera que pudo correr a la contra arrancó una falta a unos 30 metros de Muslera. Pina golpeó con potencia y fe y los dos jugadores que formaban la barrera uruguaya se abrieron. La pelota pasó por medio y se coló pegada al palo ante la tardía reacción de Muslera. Con solo dos disparos en lo que iba de campeonato, uno ante España y este zapatazo de Pina, Cabo Verde marcaba su primer gol en una Copa del Mundo.
De este primer golpe se levantó Uruguay con una carga final en el primer tiempo que le dio para remontar el resultado. Maxi Araujo, quizá el único jugador uruguayo que ha mostrado una regularidad para competir a la altura de la mística de la camiseta, empató rebañando en plancha un rechace. En el tiempo de prolongación del descanso, Canobbio parecía que ponía a Uruguay a la historia en su sitio al desviar con un toque sutil una buena dejada de cabeza de Maxi Araújo.
Con la tranquilidad de haberle dado la vuelta al partido antes del intervalo, se esperaba a una Uruguay más definitiva y contundente en el segundo acto. Todo lo contrario. Volvió a emerger esa selección plana en ataque a la que además le volvió a condenar otro regalo defensivo. A una pérdida absurda en el costado derecho del centro del campo se sumó una salida incomprensible de Muslera fuera del área para interceptar la pelota. A puerta vacía, Varela no perdonó el regalo. La historia canchera charrúa pisoteada y enterrada para júbilo de los entusiastas caboverdianos.
Con algo menos de media hora por delante, Uruguay se desplegó previsible para atacar el área de Vozinha y hasta se expuso a varios contragolpes que Cabo Verde no culminó porque erró en el último pase. Un gol anulado por fuera de juego tras pegar la pelota en el palo, un tiro libre de Valverde alto y un mano a mano muy forzado de Canobbio fue lo más que Uruguay pudo producir en el tramo final. La intrépida Cabo Verde, como a España, también se le atragantó a la selección de Marcelo Bielsa para reivindicarse como la gran revelación de esta primera fase del Mundial.

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