Ante saqueos de policías y negligencia de militares, Delcy Rodríguez culpa a “laboratorios mediáticos” del caos
Ante saqueos de policías y negligencia de militares, Delcy Rodríguez culpa a “laboratorios mediáticos” del caos

Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, en Caracas, este jueves defendiendo la caótica y corrupta gestión. Foto: Chelo Camacho
- La mandataria encargada de Venezuela defiende su pobre gestión y niega que el despliegue de rescate fuera lento o insuficiente. Decenas de vídeos muestran a policías robando electrodomésticos y a militares parados sin hacer nada mientras ciudadanos los increpan diciéndoles que en lugar de tener las armas en mano, que agarren una pala y ayuden a sus connacionales atrapados entre los escombros.
Delcy Rodríguez, ante el alud de protestas y reglamos, ofreció este jueves una rueda de prensa para medios internacionales, la primera comparecencia con preguntas que se le recuerda a la mandataria. Ocho días después del doble sismo que sacudió el norte del país y que ha dejado al menos 2.595 muertos y 12.400 heridos, Rodríguez defendió su gestión de la catástrofe.
La mandataria incidió en la rapidez con la que se tomaron decisiones en una cronología detallada: aseguró que activó la coordinación internacional apenas tres horas después del sismo, la madrugada del 24 de junio, y que a las 2.33 ya había dado la orden de traer a todos los equipos de rescate disponibles “sin ningún tipo de distinción”, lo cual en la práctica no resulto ser cierto, ya que muchos rescatistas extranjeros fueron detenidos por indeterminado tiempo en la frontera y luego en las zonas afectadas.
Reivindicó además haber decretado la creación de un Estado Mayor de emergencia “a pocas horas de la ocurrencia” del terremoto y haber dado instrucciones para movilizar maquinaria pesada, camas de hospital y fondos de contingencia antes de que amaneciera el primer día. “Hicimos todo lo que está en nuestra mano y seguiremos haciendo lo que está en nuestra mano y más”, zanjó.

Delcy Rodriguez, este jueves en Caracas. Foto Jesus Vargas (Getty Images)
Cuestionada sobre la prontitud, o lentitud con la que se desplegó la fuerza pública, la falta de funcionarios públicos implicados en los rescates en las primeras horas y la ausencia total de medios —de maquinaria a bolígrafo y papel para identificar a los cadáveres—, Rodríguez defendió que dio órdenes con rapidez y que el despliegue de miles de funcionarios públicos fue inmediato. Cifró en 19.000 los efectivos civiles y militares desplegados en la zona a una semana del sismo, frente a los 4.000 de las primeras 24 horas y los 11.000 a las 48 horas. Sí reconoció que en algunos puntos las cuadrillas tardaron “no un día, sino dos días” en llegar, pero atribuyó el retraso a las vías bloqueadas por los propios escombros y no a una falta de voluntad del Estado.
La cuestión volvió a salir en otra de las cinco preguntas que se permitieron durante la rueda de prensa en la que se señaló que “muy pocos, ninguno” coincidía con la versión de un despliegue inmediato, que los venezolanos que “se sienten olvidados” por su gobierno y que a los militares desplegados se los veía “con armas y no con palas”. Rodríguez rechazó la generalización. “A mí me gusta hablar con datos… He tenido también cercanía en los campamentos, en los hospitales, donde han dado agradecimiento”, dijo, antes de invitar al propio periodista a “escuchar a personas que están agradecidas… a los voluntarios venezolanos, a los rescatistas venezolanos”.
La mandataria encargada subió el tono para referirse a lo que ha llamado “laboratorios mediáticos”, a los que responsabiliza de haber intentado sembrar el caos en el acceso por carretera a La Guaira, la zona cero de la catástrofe. En los primeros días, miles de motociclistas, camionetas, camiones y voluntarios se echaron a la carretera para intentar ayudar ante la desesperación de los vecinos por sacar de entre los escombros a sus vivos y a sus muertos. Rodríguez atribuyó ese caos inicial no a la voluntad espontánea de los venezolanos, sino a intenciones políticas: “La primera matriz mediática elaborada en laboratorios fue ‘bajen todos a La Guaira’, para causar caos, para impedir las labores de búsqueda y rescate… Los tenemos ubicados y determinados de dónde salieron las principales matrices”, señaló.
La solución a los congestionamientos fue restringir el acceso solo a personas autorizadas, pero la circulación continuó siendo complicada, sin que hubiese, por ejemplo, un carril exclusivo y liberado para vehículos de emergencia como las ambulancias o los rescatistas. “La primera decisión ese día fue militarizar el Estado de La Guaira, porque no podíamos permitir que laboratorios mediáticos… imposibilitaran las labores de búsqueda y rescate… Miserables. Los laboratorios mediáticos que responden a posiciones partidistas, políticas, son unos miserables”, dijo, sin nombrar a quién se refería.

Delcy Rodríguez junto al corrupto Diosdado Cabello, durante una rueda de prensa en Caracas, este jueves. Foto Pedro Mattey (AP Photo/Pedro Mattey)
Otra de las situaciones cuestionadas estos días ha sido el desastroso papel de los militares, a los que se les ha visto por miles dirigiendo el tráfico, robando electrodomésticos, recogiendo basura o garantizando el orden público, pero no con palas y picos ayudando a la desesperada población. Los uniformados son, de hecho, los que han concentrado las peores reacciones de los ciudadanos impotentes e indignados. Rodríguez, flanqueada por su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, como era de esperarse, defendió el papel de la tropa: “¿Quién ha rescatado, quién te da comida? La Fuerza Armada Nacional Bolivariana. ¿Y a quién ves tú en los centros de acopio clasificando las donaciones? A la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. ¿Quién tiene puestos militares, hospitales militares de campaña…? Desde el día uno… han establecido cocinas de campaña, baños de campaña. Entonces no es que estén con fusiles, están con palas, con carretilla”. Versiones que fueron altamente desmentidas y que invitaron a mirar los cientos de videos que muestran una situación diferente.
Cuestionada por las morgues a cielo abierto, la identificación de cadáveres y la falta de espacios en los cementerios, Rodríguez, de nuevo, defendió el rigor de su Gobierno en la actualización del número real de víctimas mortales. Además, explicó que cada fallecido pasa por un proceso de identificación por huella dactilar o, cuando no es posible, por cotejo de la dentadura forense, a cargo de un equipo de médicos forenses coordinado con el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamed), la Fiscalía General y el Registro Civil. “Nadie va a fosa común”, zanjó Rodríguez, en referencia a las decenas de denuncias de familiares que aseguran no encontrar espacio en los cementerios ni información sobre sus muertos.

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