La inflación se acelera en septiembre y suma más frustración por el coste de vida antes de las elecciones en EE UU
La inflación se acelera en septiembre y suma más frustración por el coste de vida antes de las elecciones en EE UU

Una bomba de gasóleo en una gasolinera de Los Ángeles, California, 4 de septiembre de 2026. Foto CHRIS TORRES (EFE)
- El informe sobre el alza de los precios al consumidor publicado este miércoles es el último antes de las ‘midterms’ del 3 de noviembre
El alza de los precios al consumidor se aceleró en septiembre en Estados Unidos, en medio de un fuerte avance de los precios de la gasolina, lo que suma más frustración entre los votantes por la gestión económica del presidente Donald Trump a tan solo unas dos semanas de las midterms.
El índice de precios al consumidor (IPC) subió 0,6% en septiembre, en línea con lo estimado por analistas consultados previamente por la agencia Reuters. El IPC había reflejado una subida de 0,4% en agosto.
A tasa anual, los precios al consumidor avanzaron 3,7% en los últimos 12 meses hasta septiembre, alejando más esa lectura del rango del 2% que tiene como meta la Reserva Federal. Esto también coloca más presión sobre su nuevo jefe, Kevin Warsh, quien afronta los persistentes pedidos de una tasa de interés referencial más baja por parte de Trump.
En la nueva lectura volvió a pesar fuertemente la escalada de los precios de la gasolina, cuyo índice trepó 9,1% en septiembre, en medio de la guerra en Irán. Ello representó más de la mitad del alza del IPC el mes pasado, precisó el Gobierno en su informe revelado este miércoles.
El índice que excluye los precios volátiles de la comida y la energía escaló 0,3% en septiembre, un ritmo similar al del mes anterior, agregó el reporte.
Los electores volverán a las urnas el 3 de noviembre con preocupaciones financieras muy parecidas a las que tenían en noviembre de 2024, cuando Trump derrotó a la demócrata Kamala Harris tras asegurar que la economía iría mejor bajo su mando. Sus propias decisiones le han complicado cumplir lo que prometió, sobre todo sus aranceles y la guerra en Irán, que ha impulsado los precios de los combustibles.
La economía aparece de forma consistente en las encuestas como la mayor preocupación de los votantes, y ello ha puesto en aprietos a los republicanos, que se juegan su ajustado control del Senado y la Cámara Baja. En un intento por calmar el nerviosismo de los votantes por sus finanzas, el presidente ha prometido o anunciado pagos puntuales a algunos de ellos: en septiembre dijo que dará 5.000 dólares a cada estadounidense adulto si los republicanos mantienen el control del Congreso y, poco después, informó el envío de cheques por 500 y 90 dólares a algunos de los afectados por un alza en el costo de los seguros de salud.
La próxima reunión de la Reserva Federal
Con este telón de fondo, los gobernadores que conforman el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) se reunirá a fines de este mes para decidir si ajustan la tasa referencial, que actualmente se ubica en un rango de entre 3,75% y 4%.
Hasta este miércoles, los pronósticos recogidos en la herramienta CME FedWatch de CME Group mostraban un mercado bastante dividido entre un escenario en el que la tasa sea dejada sin cambios y otro en el que se eleve en un cuarto de punto porcentual.
A Warsh parece preocuparle más por el momento el repunte de la inflación que las presiones de Trump para que se recorte la tasa clave de interés, que siguen intactas tras las duras críticas e insultos del mandatario al exjefe del banco, Jerome Powell.
“Probablemente yo habría votado en contra de la junta si estuviera en su lugar”, dijo Trump tras la decisión del FOMC en una entrevista con el semanario Time. “No culpo a Kevin Warsh. Pero tenemos una junta muy hostil, que dice: ‘Queremos perjudicar a Trump’. Lo hacen porque tienen un síndrome de odio a Trump. Es un problema porque tenemos una junta de la Reserva Federal muy hostil”, afirmó sin ofrecer pruebas de ello.

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