Una lluvia torrencial e inesperada desborda Santiago de Chile
Una lluvia torrencial e inesperada desborda Santiago de Chile

Labores de rescate tras la tormenta de este martes en Santiago, Chile. Foto: Pablo Sanhueza (REUTERS)
- Las autoridades emiten una alerta roja por una tormenta eléctrica con granizo, inusual en primavera, que deja calles y viviendas inundadas, tornados nunca vistos y cerca de 22.000 hogares que permanecen sin electricidad
En plena primavera en Santiago de Chile, cuando habitualmente las lluvias y los fríos han acabado, este martes una tormenta inesperada ha desbordado la ciudad de más de seis millones de habitantes.
Ha ocurrido apenas cinco días después de que el municipio de Las Condes, uno de los más acomodados de la urbe, sufriera un aluvión en una zona precordillerana, también provocado por las fuertes lluvias. Este martes, a eso de las tres y media de la tarde, hora local, el cielo ha comenzado a oscurecer. Se observaron nubes muy negras, que dieron paso a un chaparrón con granizos que no se presentan nunca por estas latitudes. La gente comentaba en la calle que parecía un país tropical. Truenos y relámpagos y, en cosa de minutos, por la cantidad de agua caída, las calles estaban inundadas, al igual que oficinas, locales comerciales, viviendas, donde el agua entró por el techo y por el suelo. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha emitido una alerta roja para la Región Metropolitana de Santiago.
“Esto es consecuencia de este niño malcriado que tenemos”, relata Alejandro Vial, geógrafo, climatólogo y experto en desastres naturales, en referencia al fenómeno de El Niño. “Debido al calentamiento global, se produce la intensificación de los procesos meteorológicos. Y en este momento hemos tenido una tormenta eléctrica como las que nunca se han visto en Santiago”, añade el experto.
Los videos que comparten los usuarios de redes sociales muestran calles inundadas por donde es imposible transitar en auto, subterráneos de estacionamientos donde corre el agua con fuerza, aceras con nieve como Nueva York en invierno -en Santiago de Chile es extraña la vez que nieva-, edificios y casas llenas de agua y hielo. “Tenemos las canaletas de desagüe congeladas y se rebalsaron los departamentos”, relata una residente en Providencia, uno de los municipios más afectados. “Del piso nueve hacia abajo”, indicaba mientras pedía ayuda a Bomberos y al municipio. Una profesora, desde el piso 11 de su edificio, también en Providencia, mientras miraba por la ventana, decía: “Este es un acabo de mundo”.
Se han producido escenas dantescas. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha clasificado de forma preliminar como un “tornado” de categoría EF0, la menor intensidad de la escala Fujita Mejorada, el fenómeno registrado esta tarde en un terminal de buses de Estación Central, en el sector poniente de Santiago de Chile: la ráfaga levantó por los aires decenas de planchas de zinc. Las autoridades de las zonas más afectadas, sobre todo del oriente de Santiago de Chile, han suspendido las clases en los recintos municipales de las comunas de Santiago, Providencia y Ñuñoa, mientras Las Condes permanece con algunos colegios sin clases desde que se produjo el aluvión la semana pasada. En Providencia, la universidad Finis Terrae se ha inundado, al igual que los estacionamientos privados del costado de la municipalidad , en el Palacio Falabella.
Es inusual lo que ha ocurrido. El gobernador, Claudio Orrego, confirmó que durante la jornada cayeron cerca de 20 milímetros de agua en aproximadamente dos horas y media, con sectores como Independencia y Providencia que recibieron alrededor de 18 milímetros en una hora. La DMC mantiene una alerta por tormentas eléctricas, vigente hasta esta noche, debido a la inestabilidad atmosférica. El fenómeno meteorológico ha dejado sin suministro eléctrico a unos 22.000 hogares, según la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) en su reporte de las nueve de la noche. Los hogares han sufrido inestablidad en otros servicios básicos, como internet.
La municipalidad de Las Condes, en el sector oriente, amplió el perímetro con restricción de movimiento ante el riesgo de nuevos deslizamientos de tierra. El pasado jueves se produjo un aluvión en dicha comuna que dejó seis heridos y más de 2.000 viviendas con daños.
La repentina lluvia torrencial se produjo desde las 15.30 horas y pilló a los estudiantes y trabajadores saliendo de sus establecimientos y oficinas, lo que provocó un gran caos. En los videos compartidos por usuarios de redes sociales se veía que el agua acumulada subió tanto que había zonas donde no se distinguía entre la calle y la acera. Peatones sacándose los zapatos y calcetines para poder cruzar, una hazaña bastante compleja debido al fuerte flujo del agua, que parecía un río en algunas avenidas. Otros, directamente arrastrados por la corriente. Esto, mientras se registraron por la tarde kilométricos atascos en la zona centro y sus alrededores y se han cortado algunos pasos bajo nivel. A medida que ha llegado la noche a la capital y la gente ha logrado llegar a sus casas, en Santiago de Chile se escuchan las sirenas de ambulancias y bomberos que siguen trabajando ante esta nueva emergencia climática.
El ministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Claudio Alvarado, ha informado desde La Moneda que están activadas “todas las instituciones de emergencia para que puedan acudir en ayuda de personas, vehículos o casas afectadas”. “De acuerdo a la información que tenemos hasta las 21.00- 22.00 horas debería registrarse lluvia en la capital disminuyendo su intensidad”, añadió. La alerta roja decretada por Senapred permite utilizar los recursos necesarios para enfrentar la emergencia, mediante la coordinación de los organismos que integran el sistema.
Por la noche, las temperaturas han bajado. Tras esta lluvia torrencial e inesperada que desborda Santiago de Chile, se siente mucho frío. Casi a las diez de la noche se registran 9,7 grados de temperatura, según la DMC.

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