La oposición sale a la calle en Venezuela para exigir fecha electoral ante la parálisis del diálogo
La oposición sale a la calle en Venezuela para exigir fecha electoral ante la parálisis del diálogo

Protesta de la oposición en Valencia (Venezuela), este jueves. Foto Juan Carlos Hernandez (REUTERS)
- Miles de manifestantes presionan por comicios presidenciales y el regreso de María Corina Machado, mientras Delcy Rodríguez y la delegación opositora en la mesa de negociación mantienen su primer encuentro en Miraflores
En todos los estados de Venezuela, los partidos políticos opositores se movilizaron la tarde de este jueves para exigir una fecha para las elecciones y el regreso de María Corina Machado al país.
También protestaron por la lentitud en las negociaciones para una transición política. La manifestación había sido convocada hace semanas, pero ocurre un día después de que finalizara, sin grandes anuncios, la tercera ronda de la mesa de diálogo entre la Asamblea Nacional de 2015 y el Gobierno encargado, en la que el tema electoral, una vez más, no figuró en el centro de la agenda.
Este mismo jueves, mientras cientos de militantes bloqueaban el paso en Plaza Venezuela, Dinorah Figuera, la abanderada opositora respaldada por el Departamento de Estado de Estados Unidos en las negociaciones, sostuvo un encuentro en Miraflores con la presidenta interina Delcy Rodríguez —el primero desde que comenzaron las conversaciones en agosto pasado— y su hermano Jorge Rodríguez.
A la salida de la reunión, la intención de esta quedó en evidencia. La mandataria publicó un mensaje en el que criticó las movilizaciones opositoras registradas en el país, organizadas por las organizaciones políticas que apoyan a María Corina Machado, entre ellas Primero Justicia, partido al que pertenece Figuera. Asimismo, las contrapuso a los sectores que participan en las negociaciones supervisadas por Washington. “Todavía hay grupos muy, pero muy pequeños que se resisten y creen que pretendiendo incendiar el país y trancar calles es la vía para que Venezuela salga adelante. Yo reconozco a los venezolanos de bien que desde este diálogo impulsan cambios necesarios”, afirmó Rodríguez. Figuera no ofreció declaraciones tras la cita.

Dirorah Figuera, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez este jueves, en Caracas (Venezuela). Foto PALACIO DE MIRAFLORES (EFE)
Las tensiones entre la mesa de diálogo y el sector que respalda a Machado comienzan a hacerse más evidentes y amenazan con hacer naufragar, una vez más, la unidad opositora. En las últimas semanas, Machado ha reiterado sus reclamos por haber quedado al margen de las conversaciones, aunque no ha proscrito la iniciativa. Por su parte, Estados Unidos ha mantenido un seguimiento cercano al proceso. El Departamento de Estado subrayó este jueves en un comunicado los «resultados tangibles» de la última ronda, “entre ellos el acuerdo de trabajar para revisar y modificar varias leyes represivas con el fin de aumentar la libertad política y social y garantizar la participación de todos los actores políticos”.
El portavoz Thomas Pigott también mencionó, como parte de los avances en las “conversaciones de reconciliación” —término con el que Estados Unidos ha rebautizado recientemente el diálogo—, la reestructuración del Tribunal Supremo de Justicia. Este jueves quedó conformado el Comité de Postulaciones tras el nombramiento de 12 representantes de la sociedad civil.
El principal punto de fricción radica en los comicios y la renovación del Consejo Nacional Electoral. Al inicio de las conversaciones en agosto pasado, Figuera señaló que el nuevo árbitro electoral podría quedar definido a finales de este año. Sin embargo, hasta el momento el tema no se ha abordado en las discusiones y el horizonte temporal se ha extendido hasta finales de 2027 e incluso 2028. El ritmo de la mesa de diálogo comienza a dilatarse, una dinámica que favorece al chavismo y a Donald Trump, quien maneja las riendas de la transición en Venezuela.
Los partidos opositores que marcharon este jueves coreaban la consigna de celebrar elecciones presidenciales en 2027, proponiendo incluso la fecha del 24 de julio, día del natalicio del Libertador Simón Bolívar. «Merecemos una elección en 2027», exclamaban desde los micrófonos. La concreción del triunfo opositor de 2024 quedó en suspenso tras el fraude electoral perpetrado por Nicolás Maduro, mientras que la legitimidad de Delcy Rodríguez como encargada rebasó en julio los plazos constitucionales.
En Caracas, los manifestantes opositores debieron lidiar con una contramarcha oficialista. Los simpatizantes del chavismo se concentraron en el mismo punto de Plaza Venezuela donde Vente había convocado a su militancia este 22 de octubre, al cumplirse tres años de las primarias en las que Machado se catapultó como líder de la oposición. La asistencia, sin embargo, fue reducida, lo que para los presentes tenía una explicación clara. “Cuando Machado aparezca, esto sí se va a desbordar”, señalaba Carolina Valdivieso, una ama de casa de 60 años que lleva ocho años sin ver a su hija desde que emigró del país. “Todo el mundo quiere que ella regrese para salir a la calle, pero Estados Unidos la está frenando. Confiábamos en Trump, pero es más de lo mismo. Lo único que quiere es nuestro petróleo”, expresó con decepción.

Simpatizantes muestran carteles de María Corina Machado, este jueves. Foto Juan Carlos Hernandez (REUTERS)
Desde la tarima, el dirigente de Acción Democrática, Piero Maroun, instó a los asistentes a “no perder la esperanza”. “Muy pronto tendremos elecciones presidenciales y a María Corina en la Presidencia”, afirmó. Por su parte, Juan Pablo Guanipa, cercano colaborador de Machado, señaló la necesidad de acelerar los plazos: “Tenemos que hacer una elección lo más pronto posible”. La exigencia central de los manifestantes fue fijar una fecha para los comicios. Algunos expresaron además su desconfianza hacia la mesa de negociación. “No sabemos si hay una jugada en la mesa; nosotros solo confiamos en nuestra líder”, comentó José Burgos, dirigente municipal de Vente, quien debió pasar a la clandestinidad tras las elecciones de 2024 y que ahora reconoce que puede salir a la calle con sus insignias políticas y sentirse “medio seguro”.
El chavismo, por su parte, no encontró motivos políticos para contrarrestar la protesta opositora y prefirió movilizarse en el marco del mes de la prevención del cáncer de mama, sustituyendo el tradicional atuendo rojo de sus seguidores por el color rosado. Desde los comicios de 2024 no se registraba una movilización partidista en Caracas. Los dirigentes de Vente, organizadores de la protesta, denunciaron que la policía detuvo a siete conductores de los camiones que transportaban los altavoces para animar a la militancia, un método de hostigamiento que se volvió habitual durante la pasada campaña presidencial en Venezuela.

Comments (0)