MUSK. Estados Unidos, 2026. Un documental de Alex Gibney. 225 minutos
MUSK. Estados Unidos, 2026. Un documental de Alex Gibney. 225 minutos

lon Musk en MUSK
Por Jorge Gutman
MUSK. Estados Unidos, 2026. Un documental de Alex Gibney. 225 minutos
Hasta el presente los documentales realizados por Alex Gibney han concitado gran interés. Por cierto, Musk ratifica el dominio que en la materia ejerce Gibney quien a través de cuatro años de minucioso trabajo brinda un ambicioso documento que no obstante su larga duración concentra permanentemente la atención retratando al megalómano multimillonario Elon Musk.
Cabe la pregunta si hay algo nuevo que agregar a lo ya conocido acerca de este controvertido personaje; la respuesta es afirmativa en la medida que a través del documental queda expuesto hasta qué punto su poderosa influencia puede resultar perniciosa y en tal sentido es interesante lo que Gibney acota señalando que resulta peligrosa para la democracia actual.
El documental pasa revista a momentos decisivos de la vida de Musk, como cuando hacia fines de la década del 90 interesado en la privatización de la exploración espacial crea la compañía Space X y al propio tiempo asume el control de la empresa Tesla de vehículos eléctricos. A su vez queriendo demostrar su visión progresista aboga por la protección del medio ambiente; además de posesionarse de Twitter interviene en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) que produjo cambios radicales en el gobierno de Estados Unidos.
No obstante que Musk se ha negado a ser entrevistado en el documental, Gibney ha recurrido a la inteligencia artificial para obtener digitalmente citas pronunciadas por el magnate que reflejan notable autenticidad.
El documentalista además de haber reunido importante material de archivo, se ha valido de reportajes realizados a numerosas personas cercanas a Musk, entrevistas a periodistas como asimismo a familiares directos aportando importantes revelaciones. Así, teniendo en cuenta su obsesión por la disminución demográfica en el mundo, su ex mujer Ashley St. Clair, detalla cómo se adjudicó la paternidad de por lo menos 14 hijos seleccionando a jóvenes mujeres aptas para la reproducción para dejarlas a la deriva una vez que habían dado a luz; detalles adicionales sobre Musk, Gibney lo obtiene de su primera mujer, la escritora canadiense Justine Musk, quien se refiere a los comentarios inapropiados de su ex marido sobre su hija transgénero Vivian Musk. No menos importante es la entrevista realizada a distancia por Gibney a Errol Musk, el padre del magnate, aportando antecedentes sobre su hijo
En lo que va de este recuento, el documental se refiere al gran escándalo suscitado en 2015 cuando Tesla creando el sistema de conducción autopiloto causa la muerte de más de 60 muertos y enfrentando las investigaciones federales sobre la causa, trata de encubrir el tremendo daño producido vinculándose con la agenda política de Trump.
Al concluir la visión del film resulta dificultoso para quien escribe estas líneas acerca de cómo conceptuar a Musk. Por una parte es un visionario que innegablemente ha contribuido a efectuar transformaciones de cabal relevancia tecnológica; sin embargo por otro lado, su gran concentración de poder ha motivado que su conducta ética resulte decididamente cuestionable. Es allí donde reside el mérito del documentalista al presentar las dos caras de una misma moneda para que en última instancia sea el espectador quien termine juzgándolo.
Queda como resultado un valioso y absorbente documental en el que Gibney demuestra una vez más ser un excepcional periodista de investigación.
LA BOLA NEGRA. España-Francia, 2026. Un film dirigido por Javier Calvo y Javier Ambrossi. 165 minutos

Miguel Bernardeau y Guitarricadelafuente en LA BOLA NEGRA
Muy conocidos en España por haber dirigido varias exitosas series de televisión, es ahora que Javier Calvo y Javier Ambrossi -conocidos como los Javis- efectúan su primer largometraje con La Bola Negra, un film que fue galardonado con el Premio a la Mejor Dirección (exacquo con Fatherland de Pawel Pawlikowski) en el Festival de Cannes y posteriormente obtuvo el Premio del Público en el Festival de Toronto.
El prestigioso dramaturgo Federico García Lorca comenzó en 1936 a escribir la novela La Bola Negra de carácter semiautobiográfica, en donde hace referencia a su homosexualidad; lamentablemente no alcanzó a concluirla dado que fue asesinado al comienzo de la guerra civil.
La aclaración precedente inspira a ambos realizadores a elaborar un guión compartido con Alberto Conejero, en donde esa novela incompleta trasciende en su contenido.
La película está estructurada en tres episodios que transcurren a lo largo de un siglo en diferentes ciudades de España y Grecia. El primer segmento acontece en 1932 en donde Carlos (Milo Quifes) -alter ego de Lorca- es un joven de Granada deseoso de poder ingresar a un elitista club de su ciudad; para tal propósito el comité encargado de aprobar su membresía extrae una bola negra que implica su rechazo y eso se debe a su homosexualidad.
El segundo capítulo se desarrolla cinco años después en plena guerra civil en la ciudad de Santander enfocando el vínculo homosexual establecido entre Sebastián (Guitarricadelafuente), un soldado nacionalista asignado a un hospital militar, y el republicano Rafael (Miguel Bernardeau), uno de sus pacientes herido en la Batalla de Santander. El personaje ficticio de Rafael corresponde al verdadero Rafael Rodríguez Rapún quien fue un actor de teatro amante de García Lorca que se unió a los republicanos antes de iniciarse el conflicto bélico. La tensión generada en este episodio se atenúa con la presencia de una joven cantante de cabaret (Penélope Cruz) encargada de entretener a las tropas franquistas.
El episodio final transcurre en 2017 en Madrid y parte en Atenas en el que se observa a Alberto (Carlos González), que después de haber dejado la carrera teatral es ahora un historiador gay que mantiene una dificultosa relación con su madre (Lola Dueñas) y en su trabajo de investigación del pasado a través de la historia y la literatura se vincula con una investigadora americana (Glenn Close); al propio tiempo al recibir una herencia inesperada de su abuelo materno se revelan secretos de familia donde Alberto se impone que su testador había participado en la guerra civil. Este episodio proporciona en su desenlace una de las situaciones más emotivas del film.
Es sumamente interesante comprobar la forma en que las tres historias están entrelazadas, en donde el presente se entronca con el pasado a través de la obra inconclusa del inmortal dramaturgo. Si bien este melodrama podría asemejarse a algunos de los excelentes filmes de Almodóvar, no alcanza el mismo nivel en la medida que su longitud resulta excesiva y el tono discursivo de los realizadores en algunas situaciones atenúa su impacto. Con todo, la película que precisamente ha sido producida por Pedro y Agustín Almodóvar se nutre de remarcables momentos a través de una historia que resalta la identidad sexual y cómo gravitó la homosexualidad en la suerte atravesada por sus personajes.
Los Javis ofrecen una película ambiciosa, visualmente estupenda y dotada de una vital energía que en gran medida es debida a su encomiable elenco, en donde resulta atractivo contemplar en breves y convincentes roles a Penélope Cruz y Glenn Close.
Además de ilustrar remarcablemente los sentimientos ocultos de la comunidad gay, los noveles realizadores rinden un merecido tributo al gran poeta de Granada al cumplirse nueve décadas de su fusilamiento.
& SONS. Gran Bretaña-Canadá, 2025. Un film de Pablo Trapero. 119 minutos

BILL NIGHY en & SONS
En su primera incursión en idioma inglés, el talentoso realizador argentino obtiene con & Sons un elocuente retrato de desunión familiar.
Basado en el libro homónimo de David Gilbert publicado en 2013, el realizador lo adaptó colaborando en el guión la inteligente actriz y directora canadiense Sarah Polley. En su comienzo se observa a Andrew Dyer (Bill Nighy), quien fue un famoso escritor y que desde hace tiempo e ha dejado de escribir; refugiado en su casa campestre. este misántropo adicto a la bebida, dista de llevar una vida normal. Él convive con su cuidadosa ama de llaves (Anna Geislerová) y con Andy (Noah Jupe), su hijo menor; precisamente en la primera escena el muchacho le transmite a su padre el fallecimiento de su gran amigo Charlie y que su viuda le pide que en su funeral pronuncie las palabras de elogio fúnebre; cuando en deplorable estado llega a la iglesia, el trastornado Andrew comienza a pronunciar su discurso el que bruscamente interrumpe para dejar de inmediato el recinto, trasluciendo su inestabilidad emocional.
Ese acontecimiento motiva a que Andrew enfrentando su mortalidad por el poco tiempo que le queda vivir, convoque a su mansión a sus otros dos hijos, Richard (Johnny Flynn) y Jamie (George MacKay) con quienes no se ha visto desde que hace dos décadas los abandonó como también a su sufrida mujer Isabel (Imelda Staunton), a causa de un affaire extramarital. Con reluctancia los dos vástagos aceptan la invitación no obstante el gran resentimiento que guardan hacia Andrew, suponiendo que eso se debe a que les pedirá perdón tratando de reconstruir la relación fracturada. Así después de arribar a la mansión y conocer a su hermanastro Andy, Andrew les hace una inaudita revelación a través de un secreto guardado que cambia por completo el sentido de lo que se presumía hasta entonces acerca del relato. Con todo, queda la intriga por saber si lo que Andrew ha confesado responde a la verdad dado que Richard y Jamie dudan de la sinceridad de su padre.
Sin entrar a revelar el secreto y el desarrollo posterior de la historia, lo cierto es que Trapero es lo suficientemente cauto para evitar responder el origen de Andy, como a su vez refleja hasta qué punto las viejas heridas del pasado resultan dificultosas para recomponer a esta familia disfuncional producto de los errores cometidos por el alcohólico Andrew. A medida que la historia se desarrolla adquiriendo mayor densida va generando algunas escenas de considerable emoción, entre ellas el momento en que tiene lugar el reencuentro entre Andrew y su ex esposa.
La remarcable actuación del elenco es uno de los logros del film. Nighby, en el mejor rol de su carrera, se sumerge plenamente en la piel de un individuo prácticamente acabado que de algún modo procura reconciliarse con su familia; por su parte la veterana Staunton, en otro de sus magníficos roles, transmite plenamente la humanidad de una mujer que trata de comprender aunque sin perdonar a su ex marido por haber quitado su hogar. No menos importante es la autenticidad que Flynn, Mackay y Jupe brindan en sus respectivos roles como los tres hijos de esta historia.
Trapero filmando en una lengua diferente no encuentra dificultad alguna en haber logrado una cuidadosa puesta escénica permitiendo que su exposición, no obstante realizarse la mayor parte en limitados ambientes y a través de largos diálogos, evita de resultar extenuante al haber impreso un ritmo fluído que facilita la concentración del espectador.
En suma, sin llegar a un nivel de excepción, como lo ha sido entre otros títulos de su filmografía su ópera prima Mundo Grúa (1999) y El Clan (2015), Trapero ha logrado con & Sons un muy apreciable melodrama.

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